¿PREGUNTAS?


 

Estamos a su disposición para responder a sus dudas con respecto a nuestros servicios. Puede escribirnos a través del formulario de contacto.

Estas son las preguntas más frecuentes que plantean las personas que consideran por primera vez consultar a un psicólogo o psicoterapeuta con intención de resolver problemáticas personales o de pareja:

1. ¿Es cierto que la psicología es sólo para gente que está “loca”?

Absolutamente no.

Ayuda a cualquier persona que esté pasando por un momento difícil, tenga un malestar abrumante, o bien, simplemente quieran entenderse mejor y conocerse a sí misma.

La vida está llena de cambios y retos constantes. Hay periodos agotadores y sentimos que no podemos seguir adelante. La terapia nos ayuda a entender nuestra vida y nuestra situación, buscar ayuda no es signo de “locura”, es signo de amor.

2. Si voy a remover temas dolorosos que en este momento no me causan malestar, ¿para qué inicio una  terapia?

Los temas dolorosos que que no causan malestar, no se trabajan. Se trabaja todo aquello que la persona necesite hablar. Nada más.

3. ¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?

Es imposible saber de antemano. No hay un lapso de tiempo predeterminado para un trabajo de resignificacion sobre lo psíquico, el tiempo psíquico es otro, y diferente también para cada uno.

En otras áreas de la vida es posible aplicar el modo “rápido” e “inmediato” de nuestra época, pero no en lo referente a nuestra psique.

4. Me preocupa volverme dependiente de mi terapeuta

El objetivo de toda terapia no es que el paciente siga por siempre, sino todo lo contrario. El propósito es que el sujeto se haga cargo de sí mismo, que pueda salir adelante, escucharse, pensarse, sin necesidad de su terapeuta.

5. ¿Cuándo debería empezar una psicoterapia?

Es una decisión personal, interior, no hay parámetros determinados de cuándo o cómo debe iniciarse. Cada persona inicia cuando quiere hacerlo.

6. Si estoy tomando medicamentos psiquiátricos, ¿tengo que dejar de tomarlos para empezar?

No.

Tomar medicamentos no se contrapone, así como tampoco es un requisito.

“El análisis sirve para entenderse mejor a sí mismos y a otros; sirve también para casi no mentirse más; sirve para criar hijos más felices; y sirve, según Freud, para amar mejor, trabajar mejor, gozar mejor”. Marie Langer