focalización sensorial

La técnica de focalización sensorial


En el post anterior hablamos de los beneficios de practicar los ejercicios de focalización sensorial, aquí os dejo una serie de pautas, de cómo realizar el ejercicio de apertura al placer sensorial paso a paso, para que podáis comenzar a practicarlo.

Crear un ambiente cálido, sensual, agradable y cómodo, donde puedas estar junto a tu pareja en privacidad y sin ser interrumpidos. Pueden primero tomar juntos un baño, encender velas y poner música suave.

Disfrutar del momento, del dar y recibir caricias, sin tener ninguna meta que alcanzar.

Decidan quién será el primero en recibir las caricias. Esta persona se recuesta boca abajo desnuda, con ropa interior o ropa muy ligera.

El otro integrante acariciará tan suave y tiernamente como pueda el cuerpo de su compañero (a), comenzando por su cabeza, nuca, cuello y orejas. Luego descenderá por su espalda y costados, sus brazos y manos, nalgas y parte interior de los muslos, hasta alcanzar sus piernas y pies. Repetir las caricias de manera libre, dependiendo de la inspiración que surja.

Cuando ambos sientan que ya es suficiente, quien está recibiendo caricias se recostará sobre su espalda, de manera que ahora recibirá caricias sobre la parte frontal de su cuerpo.

Muy lenta y dulcemente, su pareja acariciará su rostro y cuello, su pecho, hombros, estómago, vientre, costados, brazos y manos, sus caderas, muslos, piernas y pies. Repetir las caricias de manera libre, dependiendo de la inspiración que surja.

Si está recibiendo las caricias sólo concéntrate en ti mismo, procurando ser “egoísta” y abandonarte sólo a tus sensaciones. Respira profundamente, emite suspiros, relaja tu cuerpo. Si algo te gusta particularmente puedes expresárselo a tu pareja.

Si estás dando las caricias, hazlo con la máxima sensibilidad, experimentando el placer de sentir la textura, la forma y la temperatura del cuerpo de tu pareja. Puedes frotar tus manos suavemente una contra la otra antes de comenzar a dar las caricias. Mueve tu cuerpo suavemente a medida que das las caricias.

No se tocarán los genitales ni los pechos (si es mujer la pareja receptora).

Cuando el primer integrante de la pareja haya recibido sus caricias, le tocará el turno a la persona que las dio, puede ser el mismo día u otro día, para que el que haya experimentado el masaje pueda asimilarlo con soltura.

Si lo desean, cuando ambos hayan dado y recibido caricias, pueden comentar sobre lo que les agradó de su experiencia, o simplemente permanecer abrazados en silencio por un tiempo. Es una experiencia reconfortante, íntima, amorosa y muy placentera.

Es importante dedicarle tiempo a la sexualidad y que no se convierta en un acto automático, repetido y monótono.

Bibliografía consultada:

Kaplan, H.S. (1988). Manual Ilustrado de Terapia Sexual.
Masters, W.H. y V.E. Johnson (1976). Incompatibilidad Sexual Humana.

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