Uno de los aportes fundamentales del Psicoanálisis, es haber mostrado la importante relación entre la sexualidad y la vida psíquica. A partir de allí, puso de manifiesto como en la actividad sexual se expresa el nivel de resolución emocional de una vida.

Las disfunciones sexuales constituyen el ámbito de intervención más importante de la ciencia del sexo aunque no el único: como disciplina cumple también con una misión fundamental: la prevención y promoción en salud sexual. El aumento del conocimiento científico sobre la sexualidad humana se ha traducido en diversos enfoques para el tratamiento de las diversas disfunciones sexuales, sin dejar de considerar que puedan ser síntomas de cuestiones emocionales más profundas.

En muchos casos se hace necesaria un nivel profundo de análisis en que la pregunta del paciente ¿Qué significa para mi ser masculino, femenino, ambos o ninguno? se hace fundamental, permitiendo al paciente encontrar de qué modo, por ejemplo establece su feminidad –sobre la base de qué tipo de identificaciones- y que significa esta feminidad.

La meta del tratamiento es el aumento del entendimiento de las fuentes de nuestros conflictos internos y problemas emocionales.