Uno de los aportes fundamentales de Sigmund Freud, es haber mostrado la importante relación entre la sexualidad y la vida psíquica. A partir de allí, puso de manifiesto como en la actividad sexual se expresa el nivel de resolución emocional de una vida.

En muchos casos se hace necesaria un nivel profundo de análisis en que la pregunta del paciente “¿Qué significa para mi ser masculino, femenino, ambos o ninguno?” se hace fundamental, permitiendo al paciente encontrar de qué modo, por ejemplo establece su feminidad –sobre la base de qué tipo de identificaciones– y qué significa esta feminidad.

En el análisis se ponen dos cuestiones en juego: Admitir que todo no se puede y que todo tiene un coste, y aun así, jamás vamos a poder todo. Siempre hay que ceder algo para conseguir lo que se quiere y también aceptar que a veces somos manejados por una parte que desconocemos, que tiene actitudes que entran en contradicción con lo que decimos querer.

“El análisis sirve para entenderse mejor a sí mismos y a otros; sirve también para casi no mentirse más; sirve para criar hijos más felices; y sirve, según Freud, para amar mejor, trabajar mejor, gozar mejor”.     Marie Langer