Las disfunciones sexuales constituyen el ámbito de intervención más importante de la sexología aunque no el único: como disciplina cumple también con una misión fundamental: la prevención y promoción en salud sexual. El aumento del conocimiento científico sobre la sexualidad humana se ha traducido en diversos enfoques puntuales e inmediatos para el tratamiento de las diversas disfunciones sexuales, sin dejar de considerar que puedan ser síntomas de cuestiones emocionales profundas.

Ofrecemos una atención, orientación, diagnóstico y tratamiento de las disfunciones sexuales de manera personalizada. Desde el primer contacto, evaluamos las particularidades y circunstancias de cada persona.

El objetivo es proporcionar a nuestros pacientes una serie herramientas para que sean ellos quienes vayan desarrollando las habilidades y los recursos necesarios para la resolución de sus problemas sexuales. Para muchos pacientes las técnicas breves de tratamiento con el uso de tareas sexuales y comunicativas son muy eficaces, y obtienen un alivio de la disfunción sexual y mejoran notoriamente el funcionamiento sexual.

En otros casos se hace necesaria un nivel más profundo de análisis en que la pregunta del paciente ¿Qué significa para mi ser masculino, femenino, ambos o ninguno? se hace fundamental, permitiendo al paciente encontrar de qué modo, por ejemplo establece su feminidad –sobre la base de qué tipo de identificaciones- y que significa esta feminidad.

Los sexólogos podemos trabajar con las siguientes demandas:

  • Disfunción eréctil
  • Eyaculación precoz
  • Deseo Inhibido
  • Anorgasmia
  • Vaginismo y dispareunia
  • Problemas de pareja
  • Trastornos del orgasmo masculino